FotodeGrup OfrenaFFG2020Desde la Fundación Ferrer i Guàrdia hemos conmemorado este martes el 111o aniversario del fusilamiento de Francesc Ferrer i Guàrdia ante el monumento que le recuerda en la motnaña de Montjuïc de Barcelona. Como cada año, se ha realizado una Ofrenda Floral para rendir homenaje a la vida y obra del pedagogo catalán, que en esta ocasión se ha aprovechado apra reivindicar la necesidad de una educación laica. Ante el plan piloto de la Generalitat de Catalunya de introducir clases de religión islámica en las escuelas públicas, el presidente de la Fundación, Joan-Francesc Pont, ha alertado de los riesgos de dividir a la ciudadanía por comunidades y convicciones. Pont ha indicado que no es un problema sino que es "un símptoma que nuestra sociedad acepte sin excesiva discusión que los niños sean clasificados según las creencias de sus padres". En la misma línea, ha evidenciado la importancia de un modelo de escuela laica donde "se aprenda el valor de la igualdad, la diferencia, la solidaridad y que genere buenos ciudadanos". Desde la entidad, históricamente, nos hemos mostrado contrarios al papel de la religión católica en la escuela y hemos denunciado la presencia de cualquier asignatura de carácter confesional en los centros educativos sostenida con fondos públicos.

En esta edición de la Ofrenda Floral también se ha celebrado el 30o aniversario de la inauguración del monumento a Ferrer i Guàrdia. La estatua de Montjuïc se inauguró el 13 de octubre de 1990 por el alcalde Pasqual Maragall con la asistencia del embajador de Bélgica en España y el teniente de alcalde de la ciudad de Bruselas, ya que el modelo original de la escultura data de 1911 y se encuentra delante la Universidad Libre de Bruselas. Al tratarse del primer reconocimiento público a la figura de Ferrer i Guàrdia, el acto ha contado con la participación del edil del Ayuntamiento de Barcelona, Marc Serra, quién ha recordado la importancia de preservar la memoria del pedagogo catalán. "Es un monumento internacional que habla de la fraternidad y la solidaridad que generó el fusilamiento de Ferrer i Guàrdia", ha añadido Serra. Además, ha defendido su obra pedagógica, ya que en sus palabras, "representaba una punta de lanza modernizadora de la educación con la formación de maestros y la obertura de escuelas y bibliotecas".

La última intervención del acto ha ido a cargo de Pilar Gargallo, presidenta de la Federació de Moviments de Renovació Pedagògica de Catalunya, quién ha reivindicado los valores de la Escuela Moderna de Ferrer i Guàrdia. "Aunque hayan pasado más de cien años, de los postulados de Ferrer i Guàrdia seguimos luchando hoy en día para conseguir una escuela democrática, inclusiva, científica, coeducadora y laica", ha afirmado Gargallo. En este sentido, ha asegurado que se debe continuar defendiendo la escuela pública como un "santuario laico y como un lugar de transmisión de conocimientos universales".

En la Ofrenda Floral de esta edición, marcada por las medidas de prevención sanitarias, han participado representantes del Ayuntamiento de Barcelona y de Alella (lugar de nacimiento de Ferrer i Guàrdia), así como de una veintena de entidades del sindicalismo, el mundo educativo y asociaciones laicistas y humanistas.