Portada Informe 2020 webLa Fundación Ferrer i Guàrdia presentó este miércoles ante los medios de comunicación el Informe Ferrer i Guàrdia 2020. En esta novena edición del estudio dedicado a la educación laica, se vuelve a mostrar una radiografía de la laicildad y la religiosidad en España.

Uno de los datos más relevantes del Informe es que la desafección respecto a la religión avanza en la educación. En España, durante el curso 2017-2018, un 35,9% del alumnado de primaria cursó actividades alternativas a la religión. Las cifras muestran que hay un crecimiento constante de estudiantes que no hacen la asignatura de religión, ya que en el curso 1999-2000 solo representaban el 15,9%. Por comunidades autónomas, Cataluña es la región líder con un 65,2% del alumnado de primaria que cursa actividades alternativas.

El descenso de estudiantes en la asignatura de religión no ha afectado a su profesorado. En los últimos cuatro cursos escolares, el alumnado ha disminuido un 7,9% mientras que el número de profesores de religión ha aumentado en un 36%. Según el Concordato firmado entre la Santa Sede y España, son las autoridades eclesiásticas las encargadas de determinar el contenido de la asignatura, así como la elección del profesorado. Según los datos publicados por la asociación Europa Laica, el profesorado de religión le cuesta a la administración estatal y a las autonómicas cerca de 700 millones de euros.

La caída de la religiosidad en la sociedad también se hace evidente en las adscripciones de conciencia, y es que ha aumentado el número de personas que se declaran ateas, agnósticas y no creyentes. En el conjunto de España, 3 de cada 10 personas tienen opciones de conciencia no religiosas. Por comunidades autónomas, Cataluña, Navarra y País Vasco son las regiones con mayor proporción de personas no creyentes. Para comparar la evolución de la sociedad, hay que apuntar que en el año 2000 solo un 13,2% de la población declaraba opciones de conciencia no religiosas. Los jóvenes se mantienen como el grupo de edad menos religioso.

Respecto a la financiación de la Iglesia católica, cada vez tiene menos asignaciones de los contribuyentes a través de la declaración de la renta. Según los últimos datos fiscales del 2016, solo un 12,2% de las declaraciones marcaron únicamente la casilla de la Iglesia. No obstante, las autoridades eclesiásticas recibieron 232 millones de euros, la cifra más alta de la serie histórica.

El Informe también cuenta con un bloque de artículos dedicado a la importancia de la laicidad en la educación, los privilegios de la Iglesia católica en la enseñanza y el debate sobre la laicidad en las escuelas en Cataluña, España y en países referentes como Francia. En esta edición han participado la escritora Najat El Hachmi, Francisco Delgado, responsable de educación de Europa Laica, Belén Tascón, presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres y Alumnos de Cataluña y Assumpta Baig, presidenta de la Fundación Marta Mata, entre otros.

Podéis consultar aquí el Informe Ferrer i Guàrdia 2020.