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La Fundación Ferrer Guardia ha empezado una ronda de encuentros con representantes parlamentarios para presentar una nueva campaña que apuesta por un estado plenamente lacio y una escuela libre de dogmas que sea inclusiva, que no segregue el alumnado por cuestión de creencias y que fomente la libre consciencia.

Imatge Parlament El manifiesto presentado el mes pasado por la propia entidad, donde se reclamaba a los nuevos miembros del Gobierno del Estado que cumplieran sus promesas electorales referentes a la denuncia del Concordato del año 1979 entre el Estado Espanyol y la Santa Sede, supuso el inicio de la campaña que tiene como objetivo denunciar los privilegios de la Iglesia Católica derivados de los acuerdos referentes en el ámbito económico, jurídico, educativo y cultural.

Las rondas de contactos iniciadas hace unas semanas se ha desarrollado con los responsables de la Comisión de Educación del Parlamento de Cataluña de cada grupo político. Hasta ahora la Fundación Ferrer Guardia ha podido exponer la tarea de los grupos parlamentarios Socialistas y Units per Avançar, de Catalunya en Comú Podem y de Ciudadanos y próximamente se reunirá con el resto de representantes políticos.

Impulsar una nueva línea de trabajo en el ámbito político e institucional es uno de los objetivos de la Fundación Ferrer Guardia, que se ha iniciado a nivel económico pero que también pretende dar el salto al ámbito nacional juntamente con otras entidades y colectivos laicos que desarrollan su trabajo en el conjunto del Estado.