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Foto: Bru Aguiló / Fundación Ferrer Guardia

La segunda jornada del I Simposio Internacional Ferrer Guardia, celebrada el jueves 9 de septiembre en El Born Centro de Cultura y Memoria, comenzó con una mesa redonda titulada "La tradición pedagógica libertaria en diferentes territorios y países". En esta sesión se profundizó en la continuación del legado educativo de la Escuela Moderna y se reflexionó sobre las pedagogías libres en la actualidad.

En este coloquio participaron Ani Pérez, doctora en Educación, Luis Miguel Lázaro, catedrático de Historia de la Educación, y Valeria Giacomoni, historiadora especializada en pedagogía libertaria. Un debate moderado por Pere Solà, catedrático de Historia de la Educación y autor de varios estudios sobre Ferrer Guardia.

Desde un punto de vista histórico, Luis Miguel Lázaro analizó el modelo de escuelas racionalistas que había en España durante el primer tercio del siglo XX. En su intervención destacó la influencia del pensamiento anarquista en la educación no formal a través de los ateneos obreros y en el modelo de escuela laica surgida de la conjunción de republicanos, masones y anarquistas. "Los unía la crítica hacia el poder ideológico de la Iglesia", sostuvo el catedrático. También evidenció la influencia limitada de estas escuelas, ya que en 1908 sólo había 108 centros racionalistas registrados en todo el Estado. Además, explicó el posible vínculo y apoyo de Ferrer a la fundación de la Escuela Moderna de Valencia nacida en 1906. "El modelo es el mismo que el de Barcelona, ​​tiene revistas y muchos más recursos que la mayoría de escuelas laicas de la época", aseguró Lázaro.

Valeria Giacomoni incorporó a la mesa redonda la mirada internacional con diferentes modelos de escuela fuera de España que intentaron incorporar los pilares educativos de Ferrer Guardia, como es el caso de México, Italia, Baviera o Ucrania. "En cada país se recibió el fusilamiento de Ferrer y su proyecto de manera diferente, donde se solapaba con otras características", explicó la historiadora. También relató como el legado pedagógico de Ferrer lo recogió Puig Elias a través de la Escuela Natura. "Aprendió que era mejor no hacer grandes proclamas sobre los objetivos y trabajar para la educación", incidió Giacomoni. Por este motivo, justificó que se llegara a incorporar esta pedagogía libertaria en Cataluña con la constitución del Consejo de Escuela Nueva Unificada (CENU) en el breve período de la Guerra Civil.

Por último, se abordó la realidad de la pedagogía libre en la actualidad. La doctora en Educación, Ani Pérez, criticó los modelos de escuela que obvian los privilegios de procedencia y apuestan por la no directividad en la enseñanza. "Esta visión niega la lucha de clases y la posibilidad de hacer pedagogía", aseguró. En este sentido, evidenció las contradicciones del pensamiento de Ferrer Guardia y el problema de llevar sus ideas a la educación de hoy. "Ferrer vivió y escribió su obra en un contexto positivista, creía que los anarquistas tenían las mejores ideas y que sólo había que enseñar al niño todas las opciones para que libremente eligiera la opción libertaria", relató Pérez. Además, también criticó que una parte del movimiento libertario haya adoptado una actitud escéptica ante la ciencia y que todo gire en el desarrollo espontáneo de la individualidad.

Por último, el moderador Pere Solà desgranó el pensamiento anarquista tras la pedagogía libertaria. "Implica una forma de entender la educación que se hace a través del entorno", aseguró el catedrático. En esta línea, destacó como los proyectos educativos libertarios apuestan por los espacios de autogestión y la cultura popular para contrarrestar las externalidades negativas del poder público. A la vez, expuso la importancia de la Escuela Moderna y su programa pedagógico que también defendía esta función emancipadora de la educación.

El I Simposio Internacional Ferrer Guardia ha reunido durante dos días a especialistas en el mundo de la educación, la pedagogía y la historia para profundizar y debatir sobre los principales retos educativos en la actualidad como la segregación, la coeducación, la laicidad y la vinculación con el entorno. También ha habido una conferencia sobre la dimensión europea de Ferrer Guardia a cargo del investigador francés, Sylvain Wagnon. Las dos jornadas del Simposio han sido dedicadas a recuperar la memoria de la Escuela Moderna, fundada el 8 de septiembre de 1901 en la calle Bailén núm. 56, coincidiendo con su 120 aniversario. Para aportar nuevas perspectivas sobre el legado de Ferrer Guardia, se han presentado catorce nuevas comunicaciones sobre su proyecto educativo y la pedagogía libertaria.

El Simposio ha sido organizado por la Fundación Ferrer Guardia, la Societat d'Història de l'Educació dels Països de Llengua Catalana y El Born Centro de Cultura y Memoria. En las jornadas también han colaborado el Ayuntamiento de Barcelona, l’Associació de Mestres Rosa Sensat, la Federació de Moviments de Renovació Pedagògica de Catalunya, la Fundació Marta Mata i la Càtedra de Renovació Pedagògica de la Universitat de Girona.