Captura Dialogo JornadaActivateDesde la Fundación Ferrer Guardia hemos celebrado este jueves en el marco del programa Actívate, la jornada "Profesionales de la Orientación: Potenciadores de Oportunidades". Dedicada esta edición a las Escuelas de Segunda Oportunidad, y el proceso de investigación que analiza la realidad, los retos y oportunidades de estas entidades que acompañan en las transiciones educativas y laborales de las personas jóvenes, cuya presentación oficial se realizará en enero de 2021. El webinar realizado de forma telemática ha contado con la participación de tres escuelas de segunda oportunidad y la asistencia de más de 200 personas. 

En la sesión ha participado Begonya Guasch, vicepresidenta de la Asociación Española de Escuelas de Segunda Oportunidad (E2O), ha puesto en contexto la realidad actual de estas entidades que trabajan para revertir el alto abandono escolar de nuestro país, el cuál se sitúa en el 17% de los jóvenes, por encima de la media europea. En este sentido, Guasch reconoce que es necesaria la voluntad política para integrar a estas organizaciones. "Tenemos un reto y es formar parte del paisaje educativo de nuestro país, colaborar en el tránsito del mundo educativo al sistema laboral y conseguir el reconocimiento de la administración", afirma Guasch. En el curso 2018-2019 había en España 43 escuelas de segunda oportunidad acreditadas, en 9 comunidades autónomas, con cerca de 8.000 estudiantes y 740 profesionales. 

En la jornada se han presentado los primeros resultados de la investigación de la Fundación Ferrer Guardia sobre Escuelas de Segunda Oportunidad en España realizada con la colaboración de la Asociación Española de E2O. Los datos se han obtenido a partir de una encuesta realizada a centros y a profesionales de la orientación y se han identificado los principales retos a través de grupos de discusión. Algunos indicadores que avanza el estudio es que hay E2O que se han especializado en trabajar con jóvenes de nacionalidad extranjera, que el itinerario formativo que se ofrece en mayor medida es la hostelería y que el perfil de los orientadores está feminizado con una gran mayoría de personas que poseen título universitario en el ámbito social. Entre los retos identificados, se destaca reforzar el trabajo comunitario y crear redes en el territorio donde participen empresas, órganos educativos y la administración. Además, la crisis generada por la covid-19 también ha supuesto un reto por la debilidad del mercado de trabajo en ofrecer salida a las personas jóvenes, al poner de manifiesto la brecha digital y en la necesidad de proveer competencias digitales al alumnado. 

 

Acompañamiento personalizado, competencias transversales y trabajo comunitario

El webinar ha contado con el testimonio de tres experiencias de éxito seleccionadas por tratar alguna cuestión diferenciadora en relación con las transiciones educativas y laborales de las personas jóvenes como son la Fundación Gentís (Catalunya), Ortzadar (Euskal Herria) y Fundación Don Bosco (Andalucía). 

Desde la Fundación Gentís, Sonia Tomàs nos ha contado su experiencia en el desarrollo de herramientas de acompañamiento y seguimiento personalizado. "Tenemos unos procesos de acogida donde los jóvenes se acercan al punto de atención más próximo y establecen un vínculo con la persona que será su tutor durante toda su trayectoria", explica Tomàs. Al tratarse de una E2O que opera en las Terres de l'Ebre (entorno rural y con gran dispersión poblacional) han fortalecido su implantación en el territorio con un tutor referente en el municipio de cada joven. 

La experiencia de Ortzadar de la mano de Jesús Velasco ha versado sobre el trabajo del desarrollo de las competencias transversales con el alumnado de su E2O. El método consiste en hacer un seguimiento semanal de como los estudiantes incorporan tres tipos de competencias clasificadas: socio-personales, técnico-profesionales y de autogestión de la asistencia. "Es esencial el feedback que recibimos de los jóvenes, cuantas más dificultades haya, más los necesitamos, somos centrípetos", explica Velasco ante la gestión del absentismo. 

Por último, la Fundación Don Bosco a través de Ester Muñoz ha relatado su experiencia en trabajo comunitario y en red, así como su trabajo con jóvenes migrantes. Para conseguir esa transición hacia la educación o al mundo laboral, Muñoz destaca que es primordial "el tejido comunitario de nuestro entorno, con el apoyo de familias de acogida o con recursos para la emancipación de jóvenes y activar esas respuestas". 

 

Formación específica para orientadores y reconocimiento de la administración

La jornada Actívate ha concluido con un diálogo entre Adoración Jiménez de la Fundación Adsis y Soledad Romero de la Universidad de Sevilla. En este coloquio se han lanzado algunas propuestas ante los retos de las escuelas de segunda oportunidad como puede ser el establecimiento de una formación específica para orientadores, así como una voluntad política para que la administración reconozca a estas entidades. 

La profesora Soledad Romero ha manifestado que se deben estrechar los lazos entre universidad y E2O para generar el conocimiento necesario para evaluar las prácticas y como el mundo académico puede ser clave para plantear una formación específica para orientadores. "Hay que plantear que necesita un orientador laboral y que la administración pida ese reconocimiento", reconoce Romero. 

Adoración Jiménez de la Fundación Adsis ha puesto en valor el vínculo afectivo, la proximidad y la flexibilidad de las escuelas de segunda oportunidad, así como su necesidad de integrarse en las políticas educativas, sociales y laborales. "Hay que incidir de una manera colaborativa, porque parece que se hacen políticas aisladas", afirma Jiménez. Al mismo tiempo, ha pedido mayor voluntad política para entender la educación como un concepto amplio y en contar con las escuelas de segunda oportunidad como una experiencia de éxito que funciona en las transiciones laborales y educativas de las personas jóvenes.