Plantilla Imatges 2Los pasados de 26 y 27 de noviembre tuvo lugar, en formato telemático, la 22a edición del Fórum de Estudios sobre la Juventud que tradicionalmente se realiza cada año en la ciudad de Lleida. Este año, el Fórum se convocó bajo el título "Cocreación, derechos y proyectos de vida" y se quiere convertir en el primer paso hacia la elaboración del nuevo Plan Nacional de Juventud de Cataluña, un documento que define los objetivos y alineamientos estratégicos de las políticas de juventud para los próximos años, y que se preveé aprobar a finales de 2021.

Desde la Fundación Ferrer Guardia presentamos una ponencia en una de las cuatro mesas de trabajo que se desplegaron en el marco del Fórum. Concretamente, en la mesa del 26 de noviembre que versó sobre los retos y estrategias que se relacionan con los procesos de emancipación de las personas jóvenes, unos procesos que se han complicado aún más a raíz de la crisis social y económica desencadenada por la Covid-19. De hecho, la tasa de emancipación residencial juvenil, que ya se venía reduciendo en los últimos años, ha caído en el 2020 a niveles nunca vistos. La crisis ha empeorado notablemente las condiciones de vida de una gran parte de la población joven y por ello, en esta mesa, se plantearon los principales retos a abordar en los ámbitos de la formación, la ocupación y la vivienda. Para llevarlo a cabo, la mesa contó con la participación de Joan Miquel Vert, profesor e investigador del grupo de investigación QUIT de la Universidad Autónoma de Barcelona; Yabel Pérez, de la organización Sostre Cívic; Guillermo Chirino, el presidente del Consell Nacional de la Joventut de Catalunya; y Jesús Sanz, en representación de la Fundación Ferrer Guardia.

En su intervención, Jesús Sanz puso de manifiesto que la crisis global provocada por la Covid-19 marca el agotamiento de un modelo de desarrollo que se ha mostrado incapaz de generar bienestar para la mayoría de ciudadanos jóvenes, que ha comportado el incremento de las desigualdades y la paulatina pauperización de las condiciones de vida de amplios colectivos de personas jóvenes, al mismo tiempo que ha significado el deterioramiento del entorno natural, provocando, entre otras consecuencias, la emergencia climática en la que nos vemos inmersos. La concatenación de crisis ha comportado que, por primera vez en nuestra historia reciente, las actuales generaciones de jóvenes vivirán, en términos globales, en peores condiciones que las generaciones anteriores. Esto implica la ruptura del mito del progreso social y nos interpela a revisar el pacto social que está en la base de nuestro modelo de bienestar. 

Las personas jóvenes tendrían que tener un especial protagonismo en el proceso de construcción de la sociedad post-covid-19, pero para poder ejercer su rol de actores estratégicos para el desarrollo social, es necesario que desde las administraciones públicas, y con el apoyo de toda la sociedad, se desplieguen medidas destinadas a reducir su vulnerabilidad, proporcionandoles oportunidades para poder vivir dignamente. Por ello, es más necesario que nunca, defender que la inversión social en juventud tiene un carácter estratégico fundamental. En esta perspectiva, las necesidades de las personas jóvenes y las políticas de juventud deberían ocupar un papel central en la agenda pública y en el conjunto de las políticas sociales en los próximos años. 

En el caso concreto de la formación, estamos asistiendo a cambios significativos tanto en los contenidos, como en su utilidad o en las metodologías de aprendizaje. Las modalidades de formación online han experimentado un notable crecimiento y los cambios en las estructuras productivas han hecho que se requieran constantes actualizaciones. En su ponencia en el Fórum, la Fundación mencionó diversos retos en relación a la cobertura, calidad y la pertenencia de las políticas, programas y servicios formativos. En referencia a la cobertura, se destacó la necesidad de reducir las altas tasas de abandono prematuro de la educación que aún se dan en Cataluña, así como el incremento de los programas de segunda oportunidad, y trabajar para minimizar las brechas digitales que hacen que las personas en situación de mayor vulnerabilidad tengan más probabilidades de abandonar anticipadamente los estudios. Sobre la calidad, se evidenció la importancia de crear sistemas locales integrados de información, orientación y acompañamiento que aporten valor a las decisiones de las personas jóvenes sobre sus itinerarios formativos y profesionales. También se mencionó la necesidad estratégica de reforzar la calidad de la Formación Profesional y de trabajar para reducir las brechas de género en los estudios vinculados con la ciencia, la tecnología, las ingenierías y las matemáticas. Finalmente, en referencia a la pertenencia, se señaló el reto de profundizar en los sistemas de reconocimiento de competencias profesionales adquiridas en entornos de educación no formal y la importancia de disponer de un programa universal y gratuito de formación a las personas jóvenes en competencias digitales

Con este tipo de contribuciones, la Fundación refuerza su compromiso por mejorar la amplitud, la calidad y la pertenencia estratégica de las políticas de juventud de Cataluña. El propio proceso electoral y la elaboración del nuevo Plan Nacional de Juventud se convierten en claras oportunidades para repensar y relanzar las políticas de apoyo a las personas jóvenes, en perspectiva integral y transversal, así como fomentar su participación y su protagonismo en el desarrollo social. 

 

Amb aquest tipus de contribucions la Fundació referma el seu compromís per millorar l’abast, la qualitat i la pertinència estratègica de les polítiques de joventut a Catalunya. El proper procés electoral i l’elaboració del nou Pla Nacional de Joventut esdevenen clares oportunitats per repensar i per rellançar les polítiques de suport a les persones joves, en perspectiva integral i transversal, i fomentant la seva participació i el seu protagonisme en el desenvolupament social.

Consulta el contenido íntegro de la ponencia presentada per la Fundación Ferrer Guardia en el XXII Fórum de Estudios sobre la Juventud.