202009 Entrevista TV3El plan piloto de la Generalitat para introducir la asignatura de religión islámica en las escuelas públicas catalanas ha reabierto el debate sobre la enseñanza confesional en la educación. Desde la Fundación Ferrer Guardia nos hemos posicionado en contra cuando se anunció la iniciativa antes del inicio del curso escolar. Por este motivo, emitimos un comunicado conjunto con Ateos de Catalunya y Europa Laica donde se sumaron cerca de 10 entidades educativas, laicistas y humanistas para defender una educación laica sin presencia de ninguna religión. 

En este debate, nos hemos posicionado como una de las pocas voces en Cataluña que reclaman abiertamente la retirada de todas las asignaturas de religión de la enseñanza lectiva sostenida con fondos públicos. En un reportaje en TV3, criticamos que el plan piloto de la Generalitat profundiza en la segregación por creencias del alumnado. En un debate en el programa Aquí Cuní de la SER Catalunya, defendimos que los derechos de los niños y niñas son el bien superior, su autonomía y su libertad de conciencia están por encima de las convicciones de sus padres y madres. En la misma línea, participamos en el Ofici d'Educar, en El Suplement de Catalunya Radio, y añadimos que es importante conocer el hecho religioso, pero desde una perspectiva no-doctrinal y transversal en las asignaturas ya existentes. 

Algunos posicionamientos han justificado la enseñanza de la religión islámica como una compensación hacia una minoría confesional y para poner fin a una discriminación histórica. Desde la Fundación nos hemos mostrado críticos con estos planteamientos, ya que consideramos que no se centran en el objetivo final de conseguir una educación laica. En este reportaje del Diari de l'Educació, replicamos que el proselitismo religioso no debe tener lugar en la escuela pública y que una asignatura confesional no soluciona los problemas para ejecer las creencias o la falta de lugares de culto. En un artículo en La Directa vamos más allá, creemos que la introducción de la religión islámica no es una medida inclusiva si no que favorece la separación de los alumnos por creencias y, por tanto, refuerza la construcción de identidades comunitaristas. Además, el plan supone la consolidación de los privilegios de la Iglesia católica en la enseñanza y que su presencia deje de estar cuestionada. 

Llevamos más de 30 años defendiendo que una educación laica basada en la transmisión de conocimientos universalesy valores compartidos es la mejor herramiento para garantizar la inclusión de todo el alumnado y el respeto a sus creencias sin ninguna imposición ni concesiones de privilegios a ninguna confesión. Para alcanzarlo, es necesario la denuncia del Concordato, el acuerdo entre España y la Santa Sede que establece los privilegios de la Iglesia católica en materia educativa, así como la modificación de los acuerdos de 1992 con las confesiones religiosas que equipara estas concesiones a cutaro minorías religiosas.