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La Fundación Ferrer Guardia celebró el pasado 12 de noviembre la jornada Actívate 2021 "Jóvenes a la calle: dinámicas para repensar el mercado laboral postcovid". Más de un centenar de personas siguieron esta sesión, realizada en el auditorio de la facultad de Comunicación de la Universidad Pompeu Fabra, dedicada a analizar la situación de la ocupación juvenil tras la pandemia y a explorar vías para transformar un mercado de trabajo que revierta las expulsiones de los y las jóvenes. La jornada contó con la presentación de los principales resultados del estudio EMJUCOVID "El empleo juvenil en España ante la crisis de la COVID-19: impacto en la desigualdad laboral por género desde un enfoque interseccional". Además, participaron experiencias de innovación social que buscan esta inserción de la juventud en el mundo laboral.

La bienvenida y presentación del acto estuvo a cargo de Àlex Sastre, Director General de Juventud de la Generalitat de Catalunya. En su intervención analizó cómo las situaciones de vulnerabilidad de la juventud han aumentado con la pandemia y que ello "obliga a situar las políticas de mejora de la ocupabilidad juvenil cómo una prioridad ineludible".

 

Brecha de género y disrupción de los itinerarios

En la primera parte de la jornada Actívate se presentó el estudio EMJUCOVID donde se objetivó en cifras la precariedad juvenil ante el mercado laboral, la brecha de género salarial existente entre la juventud, y los efectos que ha tenido la crisis de la COVID-19 en este colectivo.

Mª Àngels Cabasés, doctora en Economía Aplicada de la Universidad de Lleida e investigadora principal del estudio, mostró como la brecha salarial existente entre hombres y mujeres menores de 30 años "antes de la pandemia, en 2019, ya era de un 7%, mientras en los titulados universitarios, esta brecha aumenta hasta el 15%". También relató como las personas jóvenes fueron las más afectadas por los ERTEs, en especial, las mujeres. "Fueron aproximadamente 327.000 mujeres jóvenes que sufrieron pérdida de remuneración y pérdida de seguridad", asegura Cabasés.

Cèlia Premat, miembro de JOVIS.com, presentó los resultados cualitativos del estudio realizado a partir de entrevistas a personas jóvenes. "Se ha producido la ruptura entre trabajo y formación, en los itinerarios y acompañamientos", afirmó Premat. El hecho de haber perdido la posibilidad de hacer prácticas laborales se ha percibido como una pérdida de oportunidades. La investigadora concluye que "la percepción es de sentimiento de fracaso y de estar en un bucle en el que se tienen muchas dificultades para salir".

 

Acompañamiento, inclusión y trabajo comunitario

La segunda parte de la jornada Actívate contó con una mesa de experiencias en innovación social con la participación de Gemma Domènech (AFEV), Yolanda Lirón (La Rueca), Ummar Qadir y José Manuel Valenzuela (Fundación Pioneros).

Desde AFEV nos adentraron en herramientas de acompañamiento y seguimiento personalizado a través de su programa Prometeus. Se trata de un proyecto de mentoría con jóvenes que nació en 2016 en el barrio del Raval de Barcelona y cuyo objetivo es conseguir que las personas jóvenes puedan acceder a la universidad y cursen sus estudios con éxito.

La Rueca relató su papel en facilitar la universalización, la inclusión y la accesibilidad de la juventud en el mercado de trabajo. En concreto, contaron cómo forman a jóvenes en el proceso de recuperación de ordenadores y móviles para aprender a arreglarlos. Estos aparatos recuperados son donados posteriormente a familias con necesidades de conectividad.

Por último, desde la Fundación Pioneros expusieron su incidencia en el trabajo comunitario y en red para fomentar la inserción laboral de jóvenes con baja posibilidad de empleabilidad. En su caso mostraron como buscan a través de la orientación y el contacto con empresas posibilitar un trabajo de calidad a las personas jóvenes.

 

Políticas para transformar el mercado laboral

Uno de los retos que se constató durante la jornada Actívate es la necesidad de políticas que transformen el mercado laboral con el objetivo de poner fin a la precariedad juvenil. En las conclusiones recogidas por Josep Mañé, investigador de la Fundación Ferrer Guardia, aseguró que las alianzas entre administración pública y sector social deben fortalecerse ya que "son experiencias de éxito cuando se producen, pero son auxiliares y cuentan con pocos recursos si no es así". Para Hungría Panadero, coordinadora de proyectos de la Fundación Ferrer Guardia, hay una necesidad de incluir a la universidad en la coproducción de la generación de conocimiento y de desarrollo de estrategias "para que sean un motor del cambio ante esta situación de emergencia social juvenil".