• La contribución a la difusión de una conciencia cívica en la que los individuos puedan fortalecer su rol de ciudadanos libres y activos, depositarios de la razón democrática como agentes de la vida social y política, independientemente de cuál sea su contexto cultural o social de origen.
  • El empoderamiento de la juventud, mecanismo de superación de los incrementos de desigualdad y la ausencia de condiciones de emancipación.
  • La identidad propia y la recuperación de la memoria histórica para hacerla visible en las nuevas generaciones.
  • El fortalecimiento y la protección de la escuela pública en particular y la educación en general, a partir de la defensa de una pedagogía alternativa basada en la pedagogía experimental como motor de cambio social y cultural.
  • El impulso del debate sobre la plena democracia ofreciendo herramientas de construcción de un espacio cívico común y respetuoso, sin hegemonías ni adscripciones impuestas, y que busque constantemente el derecho de cada individuo a la libertad y a la felicidad.
  • La defensa de la idea de libertad de conciencia individual y la libertad de los pueblos, en un espacio público compartido en condiciones de igualdad, constituye una de las condiciones para asegurar la paz y la seguridad internacionales.
  • El librepensamiento, eje vertebrador de una sociedad democrática, cohesionada y ajena a cualquier imposición, autoritarismo o doctrinarismo.